
- ¿Qué sintió cuando vio que el balón entraba en la portería del Conquense?
- Mucha alegría y mucho alivio, porque el partido no estaba resultando nada sencillo. Yo quería hacerlo bien y que el resultado sirviera para recompensar mi trabajo. Y la verdad es que fue algo inesperado y muy bonito.
-Cierto es que el partido no fue bueno...
- Un de los peores que hemos jugado, pero conseguimos los tres puntos. El fútbol unas veces te da y otras te quita.
- ¿Ayudan estas situaciones al elevar la moral?
- Claro, porque te das cuenta de que el trabajo que haces sirve. Ayer, con un partido malo, tuvimos la recompensa de una buena jugada y un gol de tres puntos.
- Y también a ir hacia arriba en la clasificación...
- Es muy importante ganar incluso si se ha jugado mal. El domingo no hicimos el juego que acostumbramos y ganamos. Ahora hemos de pensar en conseguir otro triunfo y situarnos en la zona alta, que es la que merecemos por el juego que estamos haciendo en el inicio de la temporada.
- Estaba en el sitio que le gusta...
- El entrenador me dice que tengo que llegar a esa zona. Cuando salió el balón de la bota vi que era gol y me sentí muy bien. Este gol me da más confianza en mi trabajo diario.
- ¿Qué tal en su nueva posición de medio centro?
- Muy a gusto, aunque me está costando acoplarme después de seis años. Es un puesto muy complicado, porque hay que defender muy bien y luego dar pases largos a los compañeros para buscar el ataque del equipo. Yo intento hacerlo bien y cada día me esfuerzo para conseguirlo.






