La nota oficial del club devolvía de esta manera a Quique Setién a las páginas de historia del club blanquirrojo. Tras la primera vuelta de la Liga y después de la derrota del pasado domingo en León (2-3), el Logroñés ocupa el puesto 18, está en zona de descenso, y a sus muchos problemas económicos une ahora una deprimente situación deportiva.
Demasiado para la paciencia Juan Hortelano, que decidió ayer destituir a Quique Setién para tratar de enderezar el camino blanquirroja. El técnico cántabro dirigió ayer por la mañana el suave entrenamiento de los lunes; fue su última tarea como entrenador logroñesista. Por la tarde, Setién se mostró «tranquilo» al conocer la noticia: «No es algo que yo pudiera controlar; la decisión está tomada y nada se puede hacer», indicó. El ya ex preparador blanquirrojo acudirá al entrenamiento del miércoles para despedirse de la plantilla -que hoy guarda día de descanso- y entonces ofrecerá una rueda de prensa.
Los resultados han cavado la tumba de Quique, según reconoce el portavoz de la Junta, Eugenio Vecino: «Seguimos considerando a Setién un técnico muy serio y capacitado, pero estamos obligados por las circunstancias». Vecino apunta que, tras una primera vuelta «dramática», las estadísticas han sido demoledoras: «De los nueve últimos partidos, hemos perdido siete, empatado dos y ganado dos. Teníamos que hacer algo». El portavoz de la Junta reconoció que la primera parte del domingo en León fue «estupenda», pero también apunta que la Cultural logró dar la vuelta al resultado en diez minutos. «Estamos en una dinámica peligrosa que debemos cortar, sobre todo ahora que nos medimos a varios rivales directos», apunta Vecino.
Unas palabras confirmadas a Efe por el presidente del club, Juan Hortelano: «Hemos tratado de aguantar todo lo posible, pero los resultados son los que son y no veíamos solución». «Por desgracia -puntualizó-, en estos casos siempre paga el entrenador». Hortelano incluso confió en que todavía queda «margen» para asaltar los puestos de cabeza.






